COMO UN ROMANO

Parece que en 2011, a pesar de la “escasez” y la crisis, comimos como romanos y como no podía ser de otra forma, en los primeros días del nuevo año, nos toca vomitar para seguir comiendo ☺ como buenos romanos. Perdonad la vomitona a continuación… sólo es un ejercicio para disfrutar del postre ☺

Mirar para atrás a veces, sólo a veces, es sano para coger el timón y corregir el rumbo. Otras… es sencillamente un acto de masoquismo. No me voy a preocupar mucho por el tipo de vez en la que me encuentro. Siempre fui bastante impulsiva. Lo que tengo claro es que es importante agarrar el timón con las dos manos, con firmeza fijando el rumbo… sí mientras lo haces saludas regiamente con una mano por agradar… puedes desviarte demasiado.

Siempre pienso que esta industria en la que me muevo y sobrevivo no puede sorprenderme más… que estoy curada de espanto. Zasca… en toda la boca jajajaja es imposible jajajaja hay tanto profesional del esperpento!

2011 ha sido un año crudo para la música española, una música española donde estamos incluidos todas las etiquetas musicales, desde mi punto de vista al menos… desde el momento y hora que la etiqueta española de origen a veces por desgracia esta por encima de la diferenciación del tipo de música. No hay gremio gracias a las etiquetas, a los medios de comunicación especializados, a la escasez de legislación y gracias al bajo nivel de exigencia del que escucha. Por ejemplo: ver en televisión unos premios que comenzaban diciendo “la noche de la música española”... sólo cabe argumentar “no señores, de una parte, no de toda”… pero aún habiendo allí artistas que merecen todo mi respeto, no deja de ser triste ver que, es esa parte, la que se televisa, la que se le da bombo, mucho bombo electrónico… chunda chunda, recibe el aplauso de casi 20.000 personas que parecían ignorar la voz desafinada y bochornosa que destrozaba mis oídos al ver el video en Youtube días después. Prefiero pensar que el bombo estaba demasiado “dado” ya y alto en el recinto. Bochorno. Bochorno del gordo y pena. El día que el presentador de unos premios me presente diciendo que soy una artista que parte cuellos al pasar, siendo eso lo único y mejor que se le ocurre decir de mí como artista, ese día… ese día… ese día no se si retirarme o darme la vuelta para decirle cuatro cosas bien dichas. Buf este es otro tema… ser mujer en este mundo… por eso entre otras muchas cosas me gusta Luz Casal, por sobrevivir cerrando bocas haciendo rock en una parcela que aún hoy parece un baño reservado de hombres.

Que me pierdo… Como iba diciendo, a pesar de que luego me tocará oír que ahora hablo desde la frustración o la envidia, me gusta decir lo que pienso. Ya lo hacía cuando era yo la que estaba 24 horas en pantalla, y ya entonces tampoco gustaba que lo hiciera. Estoy acostumbrada. Para mi es el pan de cada día. Y diez años después aquí sigo… mm ja! Cuánta Frustración! di todo por nada! Jajajaja En fin!

La realidad mediática masiva musical está lejos de la realidad de facto. En este país se hace buena música, hay grandes artistas, artistas que se ganan al público, con mas o menos marketing, muchas veces el mejor marketing es ser bueno en lo que haces… tristemente hay excepciones… y algunas salen en la tele. Yo me he paseado entre bambalinas de sitios que me merecen poco respeto, respetándome poco quizás. Que difícil es manejar las expectativas. Cuantas veces he vivido conforme a las de quienes intentaban quererme bien… y las de quienes creían que me iba a ir tan bien como para quererme sólo para ellos. Soy responsable de cada cosa que he hecho. Me he tragado bolas tan grandes que yo misma me sorprendo de habérmelas tragado. “Te llevaré a Méjico”, “tienes que hacer esto…” “esto otro”… Gracias a dios un día me paré y me dije a mi misma “Señorita, deje usted de ser estúpida y haga lo que usted quiere y no lo que quiere quien no le conoce”. Y fue así como me fui con toda mi ilusión y mis ganas a hacer el disco que me dio la gana, y sé que ese disco que me dio la gana podía tener otras expectativas mas llamativas, pero no son las mías… y soy muy egoísta.

No soy sospechosa de ser poco ambiciosa, pero que pasa si lo que ambicionas es sencillo? A veces lo sencillo es mucho más difícil que lo aparentemente complejo. Lo complejo a golpe de marketing, dinero y medios a favor puede hacer que la voz más atroz y desafinada carente de talento sea aclamada por 20.000 personas.

Después de la vomitona, me entró hambre otra vez. Pero me cansé de comer lo mismo. Toca pues coger el timón, marcar el rumbo, y ponerle todas las ganas. Quiero una ración sencilla de felicidad. La mía es bastante romántica y bucólica en su concepto, pero no es una utopía he tenido tiempo de comprobarlo gracias a miles de mensajes en diez años. Quiero conquistar a un público que viene convencido a mis conciertos por casi el total de mis canciones, por las que aún no escribí, por mi forma de entender la vida y no por la repetición continua en una programación manida. “Mata, mata, mata, mata, mata, mata, mata, mata” en bucle continuo desde que amaneces hasta que te acuestas puede conseguir que un día tu madre abra la puerta de tu habitación y sin mediar palabra le pegues un tiro. Y si… ya la has matado… enhorabuena. Yo no quiero matar mi esencia, la que gusta a muchos y espanta a otros tantos, pero sobre todo la que me permite estar en paz conmigo misma.

Por eso Réquiem, para ser alguien en paz. Por esto mismo un video sin una pizca de marketing. Sencillo, tan sencillo que pasará desapercibido para la mayoría y encantará a los que gustan de sentir lo que dice la canción. Despojarse de lo mundano, del marketing y las expectativas, para disfrutar aunque sea por 48 horas de las más pura esencia, la que aún sobrevive diez años después. La que me llena y me hace feliz. Ese es mi propósito y mi plan de vida. Sin más marketing que ser yo misma, una artista de verdad con todo lo bueno y lo malo que eso puede tener. Y espero seguir encontrando a cada uno de vosotros en las salas que toco, y seguiré entonces haciendo lo que sé hacer. Seguiré comiendo pero no como un romano. El día que se acabe, si se acaba, al menos podré mirar atrás sin que me provoque el vómito.

Y vosotros? Que tenéis planeado?
Feliz 2012… con la única expectativa de que sea realmente feliz.
V.